Se presentó una nueva edición de Six O´Clock Tea, organizado por Carmine Dodero, esta vez, a beneficio de Fundaleu, en los jardines de la Embajada de Grecia.
En una tarde maravillosa para poder disfrutar de un buen té a cielo abierto y apreciar las creaciones que circulaban como parte de una realidad y no una puesta en escena ya que -por qué ocultarlo- muchas invitadas eran dignas de ser admiradas.
| Carven
Un despliegue del talento de los diseñadores argentinos y la oportunidad de poder disfrutar las creaciones de Gaulliame Henry de la firma internacional Carven, quien viajó especialmente para esta presentación. Su agenda era tan apretada, que inició el desfile, por temor a perder el avión que lo regresaba a París. El nuevo director artístico aporta toda su juventud y las experiencias adquiridas en su paso por los equipos de Givenchy y Paul Ka.
Una colección fiel a Mme. Carven, en cuanto a la concepción de lo que consideraba el chic femenino. En los años 40, ella se atrevió a angostar los breteles de los corpiños para ajustarlos a los tentadores escotes de sus vestidos. Henry se anima a llevar la mini a la “mini expresión”, en siluetas desde ajustadas hasta muy abullonadas.
| Fabián Zitta
Triunfadores en la New York Fashion Week, también presentaron sus colecciones los locales Min Agostini y Fabián Zitta. La de Min Agostini hizo alarde de su continua búsqueda de líneas y formas cada vez más simples, y lo afirma también con una paleta de colores muy traslúcida, que busca unificar tonos y aportar mínimos detalles de color.
La colección “Crucero” de Fabián Zitta, una vez más hace alarde de su exquisita técnica, donde las telas parecen tomar vida propia, junto a la pasamanería y plisados. Siluetas más cortas y etéreas, donde aparecen los colores marítimos, como el verde mar o el suave turquesa.
| Catalina Rautemberg
Un “modelo” de diseñadora, Catalina Rautemberg exhibió prendas realizadas con géneros nobles y, como ella dice, “recuperando lo ancestral del trabajo realizado a mano, “con tratamiento de confección a la antigua”. Los colores elegidos el blanco, beige y té, con algún detalle en negro.
| Malú Ricciardi
Juegos ópticos con volúmenes y abullonados, basados en la imperfección de las asimetrías, realizados en tejidos vaporosos y tonos empolvados que dotan al cuerpo de movimiento y feminidad, es el mandato de la diseñadora Malú Ricciardi, que fiel a sus códigos,se aleja de las tendencias y los estereotipos.



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